| La comunidada afrocolombiana y el proyecto político étnico |
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La comunidad afrocolombiana siempre ha sido excluida y marginada del poder político, en todos los niveles y esferas de la sociedad nacional. La carencia de poder político popular la ha hecho víctima cotidiana del poder de la oligraquía dominante. La carencia de poder político y social como resultado directo de la debilidad organizativa e ideológica de la población afrocolombiana ha limitado sus posibilidades de desarrollo dentro de la Nación y le impide explorar eficientemente los recursos naturales de sus territorios, dignificar sus condiciones de vida, participar autónomamente en la toma de decisiones políticas y en la determinación de su destino y los destinos nacionales. La carencia de organización como fuente del poder político popular ha impedido a las comunidades afros defender sus derechos ante el atropello de las compañías privadas nacionales y extranjeras el marco de esta exclusión ha sido la inexistencia de la igualdad de oportunidades para la participación democrática del pueblo dentro de la vieja política de la sociedad colombiana. El pueblo ha sido víctima de la explotación y dominación de una élite que solo actúa y piensa en función de sus privilegios e interés dominantes. La lucha por crear y conquistar poder político para la comunidad afrocolombiana debe constituir una táctica y estrategia, un objetivo concreto en todo lo cotidiano y un objetivo general que nos guíe a largo plazo. En esta lucha por el poder debemos actuar con unidad con todos los demás sectores populares que comparten nuestras aspiraciones, pero siempre luchando por llegar y permanecer arriba, en el control de todas las formas de poder político popular que nos sea posible conquistar desde la junta comunal barrial hasta el sindicato y la corporación política. El poder como tarea permanente, como objetivo supremo a alcanzar en todos los niveles y en todas las esferas sociales, comenzando por las formas organizativas de la comunidad en el barrio, el municipio, el departamento y la Nación. Conquistar poder político popular para la comunidad afrocolombiana con base en la construcción y el control de la organización en todos los sentidos, se debe convertir para la juventud afro en una obsesión. Poder económico, a través de la búsqueda de la independencia económica individual y la organización empresarial económica para la autogestión comunitaria; poder social a través del control administrativo y de la iniciativa en las organizaciones sociales; poder político a través de la creación de alternativas para la participación política independiente, y el poder cultural para recuperar y dinamizar nuestra identidad afrocolombiana, conquistar poder en la educación para promover la etnoeducación y en las instituciones culturales para darles libertad y creatividad a nuestra identidad. En niveles generales y nacionales la tarea de conquistar respeto y representación afectiva popular nos lleva a luchar por conquistar poder político en la vida política nacional, poder político étnico para influir en las de cisiones del gobierno y las instituciones estatales, poder político popular para ponerlo al servicio y en representación de todo el pueblo colombiano. La lucha por conquistar poder político debe responder a la altruista aspiración de la juventud afro ante la pregunta: ¿Qué puede hacer la comunidad afro organizada por todo el pueblo colombiano? La conquista de poder popular está ligada a la conquista de mejores condiciones de vida y voluntad política para llevar a los programas de desarrollo social y los presupuestos hacia las comunidades afros y los pueblos marginados. Todos los jóvenes afros deben tener conciencia de esta gran tarea. Conquistar y construir poder popular, luchar por la democracia local y nacional, son dos objetivos concretos y a la vez grandes propósitos de la lucha organizativa y política de la comunidad afrocolombiana. Sin democracia que garantice pluralismo, igualdad de oportunidades, igualdad de participación y ascenso social, será imposible superar la exclusión la desigualdad en las condiciones de vida, la desigualdad en la competencia por las oportunidades de empleo, y la discriminación racista que nos hace víctimas dentro de la sociedad colombiana. La comunidad afrocolombiana necesita construir y conquistar poder político étnico cuyas bases son la organización étnica, la conciencia sobre la identidad étnica, la educación y la unidad social y política. Así podremos influir positivamente en el presente y futuro de las generaciones por venir. |



