Epsy Campbell PDF Imprimir E-mail

  Epsy Campbell


Una mujer sin igual, que a pesar de su juventud ha hecho demasiadas cosas en su vida. Y más significativo aún, que todo lo ha hecho movida por el simple ánimo de ayudar. Epsy Campbell ha sido reconocida como una de las más influyentes activistas por los derechos de las comunidades afros en Costa Rica. En estos momentos se encuentra en Bogotá trabajando por alcanzar, algún día, la unidad y el compromiso de todos los hermanos del continente.

 

Cimarrón:  ¿Cuál es el motivo de su visita a Bogotá?

Yo soy coordinadora de un grupo de trabajo sobre afrodescendientes en América Latina y el Caribe que pretende colocar el tema y la realidad de los afrodescendientes en cifras, para impulsar políticas públicas, de inclusión y una democracia que realmente nos considere de una manera integral. En ese contexto, estamos impulsando un foro continental de pueblos y comunidades afrodescendientes para el año entrante, el año de los afrodescendientes declarado por las Naciones Unidas. Lo que queremos hacer es juntar a mil líderes de la región para discutir una agenda para los afrodescendientes de la próxima década. Y lograr un compromiso mayor de los estados de nuestra región que permitan hacer un avance sustantivo de nuestra realidad. Queremos, además, que la Asamblea General de las Naciones Unidas del próximo septiembre realmente tome la decisión contundente de declarar la década de los pueblos afrodescendientes. Esto lo consideramos crucial, tanto por el tema de la inversión,  para el desarrollo, como para temas que tenemos pendientes como la participación política, los temas de derechos económicos, y los temas de justicia en todos los países de la región.

 

Cimarrón:  ¿Según su mirada cual es la situación de los pueblos afros en la región?

Definitivamente los pueblos afros son los rezagados, digamos, de una región que en todo caso tiene una proporción importante de excluidos. Es decir, nosotros somos, tal vez, la mayoría de los excluidos. Unos estados que no han cumplido con la región pero que han cumplido menos con nosotros. Los pueblos afros están a la expectativa de tener derechos aunque estos estén garantizados por las constituciones. Tienen una ciudadanía limitada, tienen, en muchos de los casos, ni siquiera documentos de identificación. Tienen mayores índices de mortalidad. Las cárceles están abarrotadas de nuestros jóvenes; pero no por  gusto, más por una sistemática exclusión. Yo además de ser líder social he estado vinculada con la política de mi país. He sido representante ante el congreso y he tenido oportunidad de incidir en esas estructuras de poder, porque son condiciones inaceptables. Mi visita aquí en Colombia tiene que ver con la posibilidad de evaluar el país como cede del Foro Continental de Pueblos Afrodescendientes. Pero, también por que las comunidades viven una realidad totalmente catastrófica. El tema del desplazamiento es único en las comunidades afro de la región. Mientras tanto hay muchas organizaciones haciendo su trabajo, muchos líderes poniendo los temas sobre la mesa, así que tenemos una realidad que nos coloca en una situación de desventaja estructural. Una representación política mínima. Nosotros somos más de 150 millones de personas en la región y no tenemos más de 40 representantes en todos los congresos. Eso habla de una situación totalmente inaceptable. Así que eso, es tomar las cosas desde el lado positivo. Es mirar la situación y poder hacer una propuesta además de la protesta.

Cimarrón:  ¿Cuál podría ser la razón de  que se hable de exclusión, de racismo, en un continente que es básicamente hijo de negros, de esclavos y de indígenas?

La razón es histórica, nosotros llegamos aquí a la fuerza, nuestros antepasados llegaron a la fuerza. Era un tiempo en el que los europeos calificaban a los humanos y lo demás no existía. Esa mirada colonial, que la historia oficial apenas empieza a cambiar, es por lo que estamos luchando ahora. Y además, un modelo de desarrollo actual que es totalmente excluyente, que no piensa en las personas, que piensa en el crecimiento económico separado de la gente. Que centra la riqueza en pequeños grupos sin pensar en una distribución equitativa. Una democracia en la que cada vez menos se ve la representación de los más excluidos. Que en países latinoamericanos son mayoría, 50% de gente viviendo en pobreza. Esas son las razones y lo que nosotros hacemos es buscar alianzas, mirar que esto no es sólo un tema de negros y negras; es un tema de pueblos enteros que tienen que reconocer la diversidad de los otros. Reconocer la historia de todos para construir una nueva identidad nacional. Y que tiene que colocar esos actores que han sido olvidados en el centro del debate para tomar las decisiones que nos permitan, algún día, disfrutar de una democracia que nos permita sentirnos realmente representados.

Cimarrón:  ¿Cuál ha sido su recorrido en el campo de la política y la lucha por los derechos de los pueblos afros?

Yo soy activista casi de nacimiento. Fui líder estudiantil desde el colegio y luego en la universidad, soy fundadora de una organización de mujeres negras. Me vinculé al movimiento social con esta idea de buscar justicia, de que cuando las cosas no están ben hay que hacer algo. Una no se puede conformar solamente con resolver su vida sino contribuir en resolver la vida de los otros. Entendiendo que, además, yo estoy en el lugar en el que estoy por que hubo una generación que me antecedió, que me hizo más fácil el camino. Toda esa gente que luchó por los derechos de los afrodescendientes. Entonces me vinculé como una cosa bastante natural. Después me vinculé a la política de mi país como representante, en el 2.006 fui candidata a la vicepresidenta de la república, estuvimos muy cerca de ganar las elecciones con menos de un punto porcentual de diferencia. Y más recientemente, el año pasado fui precandidata presidencial de mi partido para la presidencia de la república. Yo trato de hacer lo político y lo social de manera permanente, por que es la única manera, que yo creo, en que se pueden transformar, en el menor tiempo, estas situaciones de injusticia que vivimos cotidianamente.